La historia de Bad Religion se remonta a finales de los 70, con el traslado de la familia de Gregory Walter Graffin a Los Angeles. En un año ya era parte del nuevo movimiento Punk, conoció a los otros miembros del grupo y grabaron su primer EP Bad Religion, que salió a la venta en 1981 bajo su nueva propia casa discográfica Epitaph records. El grupo en ese momento lo componían Greg Graffin (voz), Jay Ziskrout (bateria), Brett Gurewitz (guitarra) y Jay Bentley (bajo). No tardaron en grabar su primer LP How could hell be any worse, lo hicieron en 1982 gracias al dinero del padre de Brett. Vendieron más de 10000 copias, convirtiéndose en todo un clásico en la escena punk de Los Angeles.
De él han salido grandes clásicos como “We’re only gonna die” o “Fuck Armageddon…this is hell”. En la batería Pete Finestone sustituyó a Jay Ziskrout y Greg Hetson de los Circle Jerks entró como segundo guitarrista tras grabar el disco. 1983 no fue un buen año para la banda, empezaron a jugar con los nuevos sintetizadores.
De ese juego salió Into the Unknown, el peor disco de Bad Religion, no era un disco de punk-rock, con él perdieron a sus seguidores y provocó la separación del grupo. Greg Graffin continuó sus estudios, que posteriormente le llevarían a conseguir un master en geología y el doctorado en biología evolutiva. En 1984 Hetson propuso a Graffin poner en marcha el grupo otra vez, y éste accedió. Con Hetson, Finestone y un nuevo bajista, Tim Gallegos, grabaron un nuevo EP Back to the known, en el que volvía el sonido que Bad Religion ofrecieron antes de Into the unknown. A destacar de ese EP la magnífica “along the way”. Brett se estaba dedicando a trabajar en Epitaph, y vio a Bad Religion como la mejor manera de lanzar el sello al éxito. Entonces en 1985 Jay Bentley y él mismo volvieron al grupo, preparando así su próximo álbum. Se puede considerar a Suffer (1988) como su primer gran lanzamiento.
El primero en el que ya se aprecia el llamado ‘Bad Religion beat’, punk de alta velocidad con melodía. La diferencia con respecto a sus anteriores lanzamientos es notable; hay clásicos irrepetibles como “Do what you want” o “Suffer”. En 1989 llegó No Control y en 1990 Against the grain. Junto a Suffer, completaron una trilogía inigualable. Estamos en 1998 y todavía nadie ha conseguido combinar tan bien punk y melodía. Hay grupos más punk, más rápidos, más potentes, más cool, más famosos, más payasos,… que Bad Religion, pero nunca nadie compondrá melodías como lo han venido haciendo Graffin y Mr.Brett en los últimos 18 años. En 1992 apareció Generator, de la aparente simpleza del sonido Bad Religion (punk + melodía) empezó a evolucionar un sonido personal.
Eran canciones más largas, más trabajadas pero con la brillantez habitual. Hubo un pequeño cambio en la bateria, Bobby Schayer sustituyó a Pete Finestone. La popularidad de la banda estaba creciendo rápidamente gracias a bombazos como “Generator” o “Atomic Garden”. Recipe for hate (1993) fue, en mi opinion, una obra inferior a Generator, pero gracias al hit “American Jesus” y unas cuantas buenas canciones en las que colaboró Eddie Vedder de Pearl Jam, continuaron con su marcha imparable. Y llegó la polémica. Epitaph utilizaba todos sus limitados recursos en Bad Religion y no prestaba la suficiente atención a otras bandas que tenía contratadas (Nofx, Rancid, Offspring, Pennywise,…). Los miembros de Bad Religion (incluido Brett), decidieron marcharse a otro sello. Acabaron en Atlantic (Sony en Europa), siendo acusados de vendidos, por el simple hecho de marcharse a un sello que les garantizara una buena distribución ya que en Epitaph no daban a basto. No hay duda de que hoy en día Bad Religion podrían grabar en Epitaph, pero en 1993 el sello de Brett no era el imperio que es ahora. Con la marcha de Bad Religion Epitaph explotó sobre todo gracias al Smash de Offspring y otros grupos como NOFX